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EL QUINCUNCE (TOLTECAYOTL)

EL QUINCUNCE (TOLTECAYOTL)

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© condiciones al final

Hoy quiero compartir un escrito que me abrió los ojos hacia la filosofía mesoamericana (del Anáhuac) cuyo origen se remonta miles de años y llegó hasta el Siglo XVI, cuando fue casi eliminada por los conquistadores y evangelizadores.  También trata de la Cruz de Quetzalcóatl.  No es de extrañar que los aztecas y demás mesoamericanos aceptaran la religión católica  al ver la cruz, que ellos conocían tan bien, en el broche de la Virgen de Guadalupe, después de su aparición en el cerro del Tepeyacac (Tepeyac) en 1531.

“El Quincunce (toltecayotl)

El Quincunce simboliza mediante el “encuentro armónico” de cuatro mariposas el «equilibrio» entre el aspecto espiritual y material del mundo, y también entre el intuitivo y el racional. Las mariposas elevan así su vuelo hacia las cuatro direcciones en busca de las luminosas alturas, haciendo que el soplo divino del centro desprenda al espíritu de su envoltura terrenal para elevarlo hacia el Cielo.

Si se pudiera definir con una sola palabra la Toltecayotl, el término que puede sintetizar tal complejo y profundo sistema de pensamiento y acción sería «equilibrio». En efecto, los antiguos abuelos toltecas buscaron por diferentes caminos “el arte de vivir en armonía”, armonía que lograron a través del equilibrio. Lo que es equilibrado y/o armónico es bello. Por ello, las armas del “Guerrero de la Muerte Florecida” por excelencia son simbólicamente “la Flor” y “el Canto”, metáfora que alude a la flor como belleza y al canto como sabiduría.

Con “Flor y Canto” los guerreros buscan equilibrar “Los Cuatro Rumbos de la Existencia”, porque los Toltecas simbólicamente dividen el cuerpo humano en cuatro partes:

  • la primera, la parte de la cintura a la cabeza que simboliza el Cielo, la cual a su vez es representada con el ave de más bello plumaje, el Quetzal, en conjunto estos símbolos se asocian al Espíritu;
  • la segunda, la parte de la cintura a los pies, que simboliza la Tierra, que a su vez, se representa con la serpiente que repta sobre la Madre Tierra y que en lengua náhuatl se nombra Cóatl;

En conjunto, ambos símbolos se asocian con la materia. De aquí surge el principio filosófico de el “Quetzal-cóatl”, es decir, un principio de «equilibrio» entre el aspecto espiritual y material del mundo y la vida, el cual constituye una manifestación de conocimiento que se encarna a través de la “batalla florida”, entendida como la lucha interior del Guerrero por encontrar el equilibrio y el vivir en armonía.

Sin embargo, el Ser Humano al mismo tiempo es subdividido en dos mitades longitudinales:

  • la tercera, la parte derecha llamada «tonal», que está asociada a la parte solar, masculina, activa, seca, visible y sobre todo al uso de la “razón” para percibir el mundo;
  • la cuarta, la parte izquierda llamada «nahual», que está asociada a la parte lunar, pasiva, húmeda, invisible y sobre todo al uso de la “intuición”.

El mundo y la vida se perciben como un doble par de opuestos complementarios. Quetzal-cóatl y Tonal-Nahual, que requieren de un poderoso «intento» para equilibrar la cuádruple dualidad divina que se resuelve con el «equilibrio».

El resultado de la “Batalla Florida” es el máximo logro de encontrar el difícil equilibrio. El campo de batalla es la vida cotidiana. Un complicado juego dialéctico de las fortalezas y las debilidades de cada individuo en el terreno de las fuerzas gravitatorias que “arrastran a la materia” hacia los abismos de la estupidez humana. De esta manera, “La Batalla Florida” da sentido y significado a la vida.

El logro del equilibrio de estos “Cuatro Rumbos de la Existencia” se resuelve en una “Quinta Dirección”, en forma positiva, es decir, logrando el justo equilibro entre “los dos pares complementarios” Quetzal―Cóatl y Tonal―Nahual, el resultado de la ansiada elevación o trascendencia existencial. En forma negativa, es decir, cuando no existe coherencia y equilibrio por hacer prevalecer a una cualquiera de “las direcciones”, se precipita la caída del individuo en los abyectos abismos de la degradación humana y la intrascendencia existencial.

Esta “Quinta Dirección” los antiguos Abuelos la llamaron simbólicamente de diversas formas, como por ejemplo: Macuilxochitl (Cinco Flor) o “La Cruz de Quetzalcóatl”. La Maestra Laurette Séjourné la llamó el Quincunce, en su célebre obra “Pensamiento y Religión en el México Antiguo”.

El símbolo en síntesis es una cruz con un centro equilibrador. Puede estar representado con un círculo y cuatro pétalos figurando una flor.

macuilxochitl-280x300
macuilxochitl-280×300

Puede encontrarse como una cruz bordeada de una cruz mayor con cuatro segmentos por lado, o un cuadrado anexando en cada cara por un trapecio.

cruz-de-quetzalcoatl
cruz-de-quetzalcoatl

La iconografía anahuaca es múltiple y diversa para representar este símbolo filosófico, eje y fundamento del pensamiento Tolteca. Ha quedado en códices, estelas y sobre todo en su arquitectura, que guarda un perfecto equilibrio entre esta sabiduría humana y la mecánica celeste.

Sin embargo, existe el símbolo por excelencia de esta metáfora filosófica. La base de la idea parte de que el “Alma” de los Guerreros de la Muerte Florecida se representa por excelencia con una mariposa, que todos los guerreros llevaban en el pecho. Se puede apreciar este clásico símbolo justamente en las formidables esculturas conocidas como “Los Atlantes”, que se encuentran en la pirámide principal de Tula, Hidalgo o en las diversas esculturas conocidas como “Chac Mool”.

Atlante-de-Tula-300x295
Atlante-de-Tula-300×295

La mariposa eleva su vuelo en busca de las luminosas alturas cuando el espíritu del guerrero se desprende de su envoltura terrenal. La mariposa vuela hacia el principio generador, en busca de la Luz. La materia ha cumplido su misión y se reintegra a la Madre Tierra y la mariposa busca al Padre, al Sol.

Con este pensamiento poético-filosófico, los sagrados abuelos toltecas simbolizaron la Toltecáyotl con cuatro mariposas con la mirada dirigida hacia los cuatro puntos cardinales o rumbos de la existencia. Sí una mariposa negra mira al norte (Mictlampa), se delinea sobre fondo blanco; y para crear ese equilibrio su contraparte blanca mira al sur (Huitztlampa) y se la delineada sobre fondo negro. De la misma manera, a la mariposa negra que observa el este (Tlahuiztlampa) se la ubica sobre fondo blanco y su contraparte, la mariposa blanca que mira hacia el oeste (Cihuatlampa) se la delinea sobre fondo negro.

Quincunce Toltecayotl
Quincunce Toltecayotl

Lo asombroso de este símbolo filosófico tolteca, es que en el centro, de donde parten las cuatro mariposas hacia los cuatro puntos cardinales, se forma un quinto símbolo con un profundo sentido espiritual. En efecto, el “encuentro armónico” en el centro de las cuatro mariposas produce, gracias a la sabiduría de los toltecas y al talento y creatividad de los tlacuilos anahuacas, un estilizado caracol cortado de manera longitudinal, emblema de Quetzalcóatl y de su “soplo divino” que da conciencia a la materia.

El símbolo al que aspiran los “guerreros de la muerte florecida” nos es así representado con maravillosa estética y sencillez en la alegoría de las mariposas, el caracol y la cruz de Quetzalcóatl, un mensaje espiritual de profunda trascendencia y vigencia humana. Como sabemos, la civilización del Anáhuac fue una sola, pero se manifestó a partir de múltiples y diversas culturas en el tiempo y el espacio. Por ello, este símbolo está presente en todas las culturas del Anáhuac, con sus variantes culturales que dependen del lenguaje estético, especialmente entre las culturas del Altiplano y Oaxaca, con la cultura Maya ubicada en la Península de Yucatán y parte de Centro América.

El símbolo de la Toltecáyotl, como apreciará nuestro amable lector, resulta muy parecido al símbolo del Ying Yang de la civilización de Oriente. Los dos nos hablan de cuatro opuestos complementarios, solo que el nuestro es más profundo y complejo, pues incluye al caracol y a la Cruz de Quetzalcóatl. Sin embargo, Descartes decía que “la luz es una sola, por mucho que ilumine múltiples objetos”. La sabiduría humana es en consecuencia una sola, por mucho que sean múltiples las formas que tienen las culturas de expresarla.

El problema de los Mexicanos es que hemos sido educados “como extranjeros incultos en nuestra propia tierra”. Conocemos los “clichés” de la cultura grecolatina y un poco de otras civilizaciones, pero desconocemos totalmente la riqueza de la sabiduría humana que posee nuestra milenaria Cultura Madre, que es una de las seis más antiguas y cuyo origen se dio de forma autónoma.

En consecuencia, nuestra pobreza proviene de nuestra ignorancia y nuestra desolación de estar perdidos desde hace quinientos años en el “laberinto de la soledad”. Copiando y exaltando lo ajeno y sistemáticamente despreciando e ignorando lo propio. Explotando ferozmente al débil y tirándonos mansamente ante los pies del poderoso opresor/colonizador. El futuro de la Tierra le pertenece a nuestras hijas e hijos, y que no son otros que nuestras abuelas y nuestros abuelos de un milenario pasado.

Agradecimientos:

Me gustaría manifestar el más profundo agradecimiento a Pina Saucedo, de Bandera de la Paz en Durango, a la Red ArcoIris 13, a Uuc Kan y a Guillermo Marín, por su gran apoyo y aporte de información a Oikos para la realización de este artículo, puesto que con su apoyo es posible compartir con nuestros lectores el significado del Quincunce, del símbolo Maya del Hunab Ku y del peregrinar del Guerrero por Tierras del Anáhuac.

This post is also available in: Inglés

Autor/a: Lino Ramírez (Tizaá)

Tizaá Lino René Ramírez y Márquez es originario de Acatlán de Osorio, en la Región Mixteca del estado de Puebla, México; Acatlán, y que en lengua Nahuatl quiere decir “Lugar de Carrizos”. Tizaá proviene del Mixteco y quiere decir “Agua Ceniza” u “Hombre de Brío”. Por su origen indígena mixteco, ha tenido contacto y relación con diferentes Abuelos de las diferentes Comunidades Indígenas de México, poseedores del conocimiento ancestral Olmeca-Tolteca-Mexica. Tal situación le ha permitido vivir las costumbres, tradiciones y cosmovisión de los pueblos del Anahuac, así como pregonar este valioso conocimiento, considerándolo como el reencuentro del Individuo con su verdadera esencia y con su verdadera Familia: El Padre Cielo, la Madre Tierra, el Fuego, el Aire, el Agua y toda forma de manifestación de la Vida.

Tags: Cultura AnáhuacEspiritualidad

Tomado de:

http://www.mastay.info/2012/05/el-quincunce/

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Chac Mool dentro del templo de Kukulkán
Chac Mool dentro del templo de Kukulkán (Photo credit: Wikipedia)
"Atlantean" columns from the Nahua c...
“Atlantean” columns from the Nahua culture of the Toltecs at Tula. (Photo credit: Wikipedia)

CÓDICE MENDOZA DIGITALIZADO, INAH

El códice está al final del texto

Códice Mendoza – Referencias

Introducción

La presente edición digital del Códice Mendoza es el primer esfuerzo que se hace en el mundo por crear un recurso digital que permita el estudio a fondo de un códice mexicano. El Instituto Nacional de Antropología e Historia muestra a través de este trabajo la pertinencia de este tipo de ediciones, y la necesidad de encontrar nuevas formas de representación para sistemas tan complejos de conocimientos. Así mismo, el esfuerzo se inscribe en la vocación permanente del INAH por estudiar, preservar y difundir el patrimonio cultural de los mexicanos.

A continuación se describen los antecedentes, la justificación y las características técnicas de esta edición digital.

Los códices mexicanos

Los códices mexicanos son documentos pictóricos e icónicos que la culturas prehispánicas (mexicas, mayas y mixtecos, principalmente) utilizaban para preservar y transmitir su conocimiento. Fueron creados sobre diferentes tipos de superficies, principalmente en piel de venado o en papel amate. Gordon Brotherston (1992), enumera las características esenciales de los códices como no fonéticos, aunque algunos pueden registrar sonidos-concepto por ejemplo los elaborados por los mayas; altamente flexibles en términos de presentación, ya que puede estructurarse como una crónica narrada de hechos históricos, un mapa o una tabla tributaria. Esta integración holística de letra, imágenes y aritmética, sin duda rompe la concepción occidental que tenemos sobre la escritura.

Como lo menciona Brotherston, una de las características principales de los códices es que el conocimiento dentro de la mayoría de ellos no está escrito en un lenguaje que represente una lengua, como es el caso de las lenguas modernas. Los códices son parte de un sistema de comunicación diferente que se apoyaba también en la oralidad, y otros elementos semánticos que no utilizamos hoy día. Están constituidos por imágenes e iconos que trabajan en conjunto con la memoria, la voz y el saber de aquellos capaces de leerlos: “las historias pictóricas están más cerca de ser guiones, y la relación con los lectores se parece más a la de un ‘libreto’ de una obra teatral con los actores que la interpretan. Los códices aztecas eran leídos en voz alta a una audiencia, eran representados y sus imágenes eran exaltadas y embellecidas en la ejecución oral de la historia completa. Las historias pictóricas eran pintadas específicamente para ser el texto base de una acto performático.” (Hill, 1994: 71).

En este sentido, los codices pueden entenderse como elementos de un acto performático mucho más complejo que el acto íntimo e individual de lectura que practicamos en nuestros días. Este tipo de representación y transmisión del conocimiento entre las culturas prehispánicas ha sido definido por Elizabeth Hill Boone como sistemas semasiográficos, que representan ideas independientes de la lengua. Las imágenes contenidas en el códice funcionan en sí como  el texto, y la relación entre estos elementos pictóricos contiene el significado. (Hill, 1994: 20)

El Códice Mendoza

La creación del Códice Mendoza fue ordenada por el virrey Antonio de Mendoza para obtener un panorama económico, político y social de la tierra recién conquistada. Fue creado en 1542, y desde 1659 se encuentra alojado en la Biblioteca Bodleiana de Oxford, en Reino Unido. Frances Berdan, autora del que probablemente sea el estudio más completo sobre el Códice Mendoza nos dice: “El más completo de los códices mesoamericanos conocidos combina la historia de las conquistas imperiales, las cuentas de los tributos de las provincias y una crónica etnográfica de la vida cotidiana.” (Berdan & Rieff, 1997: xi). En este sentido es un documento esencial para el entendimiento de la historia prehispánica de México.

El Códice Mendoza también se considera una de las fuentes primarias para comprender cómo se representaba el conocimiento en los códices mesoamericanos antes de la conquista. Las glosas en español para cada una de las páginas anotadas, son una fuente invaluable para entender cómo funcionaban estos objetos culturales. La yuxtaposición entre iconografía y glosa en español, no es la única oposición entre dos sistemas de pensamiento: el códice fue pintado por escribas mexicanos sobre papel español, en vez de papel amate o alguna piel de venado. Además, fue encuadernado como los libros españoles (Berdan & Rieff, 1997: xii).

La edición digital

Las diferentes características del Códice Mendoza lo hacen un caso de estudio singular. En primer lugar, porque presenta de manera formal y de contenido, una constante ambivalencia entre la cultura europea y mesoamericana, lengua española y náhuatl, entre sistemas semasiográficos y fonéticos, texto e imágenes. Este diálogo entre diferentes registros y formas de almacenar el conocimiento adquiere un nivel más complejo, cuando nos planteamos traducirlo a un recurso digital. A diferencia de un texto plano, por ejemplo un manuscrito colonial, trasladar el códice a un medio digital implica esfuerzos totalmente distintos.

Miguel León-Portilla (2003) ha dicho que todos los intentos por traducir los códices a palabras o texto escrito han sido insuficientes por ser aquellos un sistema de representación de conocimiento tan complejo. León-Portilla se pregunta: ¿qué pudo haber sobrevivido si traducimos a palabras sistemas tan complejos de representación? Llevando este pregunta un poco más allá, ¿podemos utilizar herramientas digitales para enriquecer semánticamente la representación de estos artefactos?

Como bien señala Miguel León-Portilla llevar un códice a otro formato resulta una tarea compleja por todo lo que se pierde al trasladarlos de su contexto y contenedor original al papel. Aún así, el mismo León Portilla estableció una analogía muy pertinente entre los códices y los CD-ROM’s en su libro  Códices: los antiguos libros del nuevo mundo. Allí nos dice que los códices al igual que estos dispositivos contienen varias o diversas formas de lectura, combinadas con imágenes y sonidos. Además, al igual que los códices, los CD-ROM tienen o tenían un afán totalizador de incluir diversas facetas del conocimiento. (León-Portilla, 2003: 67, 117, 122). Esta analogía nos obliga a pensar que un medio digital (el equivalente tecnológico de un CD-ROM en nuestros días sería una aplicación digital para web o móviles) podría ser el medio idóneo para representar un códice.

Por otro lado uno de los teóricos más importantes de las humanidades digitales, Willard McCarty, refiere la complejidad y la pérdida de significado que sufre una obra una obra literaria o artística al ser traducida a un medio digital: “La inevitable y radical pérdida de sentido en la traducción que se le impone a cualquier objeto real, en especialmente severa si se trata de obras artísticas o literarias.” (McCarty, 2008: 254)

En los dos casos las traducciones tal y como lo señalan estos especialistas conllevará una pérdida. Sin embargo a diferencia de lo que señala León Portilla, la traducción del códice no se hace a papel sino a un medio dinámico y multimedia; a diferencia de lo que señala McCarty, la traducción al medio digital no es de un documento estático como un fragmento de prosa, sino un objeto tan complejo como un códice prehispánico.

Esto nos ayuda a entender la necesidad y las ventajas de pensar en una edición digital para los códices mexicanos. Por supuesto que con esto no se pretende menospreciar las ediciones facsimilares o impresas que se han hecho, donde se incluyen estudios críticos que han ayudado enormemente a la comprensión de los códices. Lo que se quiere hacer notar es que es probable que los medios digitales de los que podemos echar mano hoy día, nos permitan representar y estudiar de mejor manera a los códices.

Otro aspecto que vale la pena señalar sobre la creación de ediciones digitales, que fácilmente puede ser extendido a nuestra ediciçon, es que el proceso que implica el desarrollo de un recurso de este tipo, hace que el investigador, editor o el equipo cobren una consciencia más amplía o al menos diferente sobre el documento que será trasladado a la edición digital. Una visión muy diferente a la que implicaría la creación de una edición impresa. En palabras de Jerome McGann: “las herramientas electrónicas en estudios literarios no sólo ofrecen un nuevo punto de vista sobre los materiales, también elevan el nivel general de atención a un orden más complejo.”(McGann, 1997: 3).

Una de las ventajas que ofrece la presente edición es que las características materiales pueden ser estudiadas con mayor detalle haciendo uso de una herramienta de zoom. Otra funcionalidad nos permite vincular el contenido del códice con elementos multimedia alojados remotamente, y que permitirán ampliar la comprensión del contenido.

De igual forma la navegación y comprensión de códice a través de mapas y representaciones geográficas, es una aportación novedosa, ya que permite comprender el contenido del códice en una dimensión espacial.

Una más de las razones por las que la edición digital del Códice Mendoza resulta relevante, es porque permite una mayor accesibilidad. Como se dijo con anterioridad, el Códice Mendoza está alojado en la Biblioteca Bodleiana de Oxford, desde 1659. La edición y estudio más completo sobre él fue publicado por la Universidad de California en 1992. Las autoras, Frances Berdan y Patricia Rieff Anawalt lograron una amplísima edición facsimilar con traducciones y estudios. En 1997, publicaron una edición sintética y más manejable titulada Essential Codex Mendoza. El libro actualmente está agotado y sólo está disponible en inglés lo que hace que muchos estudiantes hispanoparlantes no puedan acceder al contenido. Tomando esto en consideración, la edición digital del Códice Mendozaestá orientada a diferentes usuarios, con intereses generales y especializados. Además la edición será bilingüe, inglés-español, para permitir un acceso más amplio. El público especializado abarca desde historiadores, paleógrafos, estudiantes de literatura mexicana o latinoamericana, humanidades, sociología y antropología. Así, la versión web permite un acceso más profundo, mientras que la versión para iOS está enfocada a un público más general.

Objetivos

A corto plazo:

– Permitir el acceso al Códice Mendoza a quien desee acercarse a conocer y estudiar una fuente fundamental del pasado mexicano.

– Crear una edición amplia del documento permitiendo a interesados de todo el mundo estudiar el códice, y ampliar la investigación en torno a él.

– Crear diferentes niveles de comprensión sobre el texto: materialidad, contenido y contexto.

A largo plazo:

– Crear un recurso de investigación dentro del recurso digital, donde los usuarios puedan agregar, extraer y compartir información.

– Aplicar el conocimiento generado para crear ediciones digitales de otros códices.

– Motivar a instituciones a compartir dentro del recurso información pertinente para la comprensión del códice.

– Crear un antecedente para una política de repatriación virtual de documentos importantes para la nación mexicana.

Diseño

El diseño de la edición fue creado tomando en cuenta las siguientes consideraciones:

Multimedia : Como se dijo con anterioridad los códices mexicanos funcionan en varios niveles semánticos que coinciden en el códice. Pueden ser entendidos como dispositivos multimedia, similares a lo que una edición digital puede ofrecer. En este sentido, el diseño y la estructura del sitio fueron pensados para ser coherente con estas características, permitiendo al usuario relacionar diversos tipos de medios a los códices. En otras palabras, texto (monografías, estudios, artículos y bibliografía), imágenes y videos pueden ser incorporados a la edición digital del códice para ampliar su contenido.

Icónica : Elizabeth Hill Boone (1994) señala que el lenguaje en los códices puede ser entendido como un lenguaje icónico. En este sentido el diseño y la navegación dentro de la edición digital se pensaron para ser lo más icónica posible. La decisión de utilizar un lenguaje icónico para navegar dentro de la aplicación responde a una síntesis de la información y a una suerte de guiño hacia el documento representado. Es necesario aclarar que este guiño no implica una descontextualización de símbolos precolombinos para usarlos en la navegación.

Simplicidad : Sin importar que estemos hablando de artefactos culturales complejos el diseño y la navegación están concebidos para ser lo más simple posible y accesible al público.

Desarrollo tecnológico

Las imágenes del códice fueron proporcionadas por la Biblioteca Bodleiana de Oxford, en alta resolución (600 dpi).

Las transcripciones y comentarios de la edición creada por Berdan y Rieff se incorporaron para aportar la interpretación del códice. Además la curaduría de Baltazar Brito y de Gerardo Gutiérrez aportó nuevos materiales, interpretaciones y perspectivas que amplían y actualizan la comprensión del códice. Lo mismo se puede decir de la curaduría digital a cargo Peter Stokes, especialista en manuscritos digitales del King’s College de Londres, quien ofreció asesorías para optimizar la funcionalidad y navegación de la edición.

Conclusiones

El Códice Mendoza Digital demuestra la pertinencia de utilizar herramientas tecnológicas para crear una representación más transparente de los códices mexicanos.

La importancia de este trabajo no sólo radica en ser el primer esfuerzo de este tipo en el mundo, también ayuda a enfatizar el compromiso del INAH por encontrar nuevas formas de pensar, estudiar y difundir el patrimonio cultural de México.

Bibliografía

Berdan, F. F. & Rieff Anawalt, P. (1997) Essential Codex Mendoza. USA: University of California Press.

Boone Hill, E. & Mignolo, W. (eds.) (1994) Writing Without Words: Alternative Literacies Mesoamerica & the Andes. USA: Duke University Press.

Brotherston, G. (1992) Book of the Fourth World. USA: Cambridge University Press.

León-Portilla, M. (2003) Códices: los antiguos libros del nuevo mundo. México: Aguilar

McCarty, W. (2008). “What’s going on?”. Literary and Linguistic Computing. 23(3). pp. 253-261

McGann, J. (1997). “The Rationale of Hypertext”. In: Sutherland, K. (ed). Electronic Text: Investigations in Method and Theory. Oxford: Clarendon Press.

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EL CÓDICE MENDOZA

http://codicemendoza.inah.gob.mx/index.php?lang=spanish

LOS CÓDICES Y LA APARICIÓN DE LA VIRGEN DE GUADALUPE

Esta sección presentará los documentos y códices que dan testimonio sobre al acontecimiento Guadalupano, comenzando con una imagen y una descripción del Códice Escalada, de 1548. De igual manera proporcionará breves notas extraídas de la Enciclopedia Guadalupana publicada por el mismo autor.

VIRGEN DE GUADALUPE
VIRGEN DE GUADALUPE

CÓDICE 1548

– Es el documento más antiguo que existe sobre la Guadalupana.

– Claramente se percibe su fecha, 1548, en la parte más alta del centro.

– Está dibujado sobre piel de animal; mide 20 por 13.3 Cm.

– Tiene tres inscripciones en lengua Náhuatl.

– “También en 1531… Cuautlactoactzin se hizo ver la amada madrecita, nuestra niña, de Guadalupe en México”.

– “Murió con dignidad Cuautlactoactzin”.

– Glifo y dibujo : “Juez Antón Valeriano”

– Firma de Fray Bernardino de Sahagún, declarada auténtica por el Dr. Charles E. Dibbley por Documentología y Grafología del Banco de México.

– Reúne la doble escena de la cumbre del Tepeyac y la aparición en el llano, con las flores dela prueba pedida por el Sr. Obispo Zumárraga.

– Aparece la Virgen con todos los elementos que tiene hoy.

– El glifo de Antonio Valeriano es idéntico al que ya poseíamos, del Códice Aubin.

– Menciona dos veces el nombre indígena de Juan Diego Cuauhtlatoatzin, que conocíamos solo por Sigüenza y Góngora.

– Nulifica el argumento del antiaparicionismo, que niega la existencia de algo escrito antes de 1647.

– Posee abundancia de pruebas que muestran la seguridad científica de las apariciones de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego, del 9 al 12 de diciembre de 1531.

TIRA DE TEPEXPAN

Tira de Tepexpan
Tira de Tepexpan

El códice llamado Tira de Tepechpan, proviene del Valle de México, de Santa María Magdalena Tepechpan. Pintado sobre papel amate (ficus) relata los principales sucesos del señorío de Tepechpan, en la parte superior, y los de México-Tenochtitlan en la inferior. Comprende hechos históricos corroborados por otros documentos coloniales, a partir del año 1300 D. C. hasta alrededor de 1590 D. C.

 

Tira de Tepexpan 1
Tira de Tepexpan 1

Se considera que pudo ser hecho por varios autores, en épocas sucesivas, y terminado a fines del siglo XVI. Al parecer perteneció a la colección de F. Alva Ixtlixóchitl y después a otras personas, incluyendo a F. M. Waldeeck, J. M. A. Aubin y E. Goupil. Se encuentra en la actualidad en la colección de documentos mexicanos de la Biblioteca Nacional de París, Francia, con los números 13 y 14.

Se trata de una serie de pictografías de años, a los cuales se agregan caracteres arábigos y frases en náhuatl escritas en lengua castellana. A lo anterior se suman figuras representativas de hechos históricos correspondientes a los anales.

Entre las pictografías que corresponden a los años 1530-1531, aparecen tres personajes que el Pbro. Mariano Cuevas, en su Álbum Histórico Guadalupano, interpreta como la procesión encabezada por Fray Juan de Zumárraga, Hernán Cortés y Ramírez de Fuenleal, en la cual se llevó la imagen de la Guadalupana a la ermita primitiva. Esto ha sido discutido por historiadores que comentan que las figuras corresponden a la llegada de España de Cortés y de Fuenleal y a la partida de Zumárraga para Europa.

Sin embargo, hacia el pictograma de 1531, se encuentra la figura de un águila, en el registro tenochca, de cuyo pico sale una voluta azul turquesa con unos puntos rojos en su interior y cuyo significado no ha sido aclarado hasta el momento.

Solo se establece, por las personas que han interpretado el códice, que la lectura glífica puede corresponder a Cuauhtlatoa o Cuauhtlatoani que significa “el que habla como águila” o “el que manda varonilmente”. Nosotros aventuramos, por primera vez, esta hipótesis : Cuauhtlatoa es el nombre náhuatl de Juan Diego y, por lo tanto, esta pictografía es testimonio de su presencia en 1531 y de su participación en algún suceso muy importante, ya que en el códice solo están registrados hechos históricos de gran relevancia . Por otra parte, la voluta que sale del pico, y en nuestra impresión, con puntos rojos en su interior que parecen rubíes, lo cual indicaría que “EL ÁGUILA QUE HABLA” está relatando, en 1531, un suceso precioso. Por último, el tamaño del águila, en relación al resto de las figuras humanas, resalta la importancia del acontecimiento del que se deja constancia.

Reproducido de : Hernández I, J.H. Revista Histórica, Vol. I, Nº 3, pags 17-19, 1984

Fuente:

http://encuentra.com/apariciones_marianas/los_codices_y_guadalupe__10689/

 

1-34 HISTORIA DE LOS MEXICANOS POR SUS PINTURAS, FRAGMENTO

© ver condiciones al final

 LA LEYENDA DE LOS SOLES

INTRODUCCIÓN

Si ya has leído algunos posts de este blog, sabes que  buena parte está dedicada a las creaciones y destrucciones cíclicas del mundo y la humanidad.

En casi todas las culturas ancestrales: Hindú, Griega, china,  y otras, la doctrina de las Eras Cíclicas juega un papel fundamental, ya que se trata de una tradición en la que coinciden, respaldadas por muchos documentos y/o tradiciones orales e implícita en sus  calendarios.

La tradición precolombina (no sólo de mayas y aztecas, sino de la mayoría de las culturas indígenas desde Norte América hasta Sudamérica) no es ajena a esos conocimientos ancestrales, ya que quedó plasmada en los pocos códices[i] que no quemaron los españoles, estos códices eran libros que, describían simbólicamente su sistema cosmogónico y teogónico, las expresiones de su cultura, y su contenido práctico (principalmente con los calendarios y las profecías), con el  que organizaban la vida individual y social.

Los españoles, tanto conquistadores como eclesiásticos, sabiendo la importancia de los códices, ordenaron la quema de los ejemplares que encontraron, y persiguieron a los que los poseían, Sin embargo, algunos pocos de ellos pudieron salvarse (aunque casi todos los originales están en el extranjero) y hoy nos permiten conocer sus contenidos (hasta cierto punto, pues las traducciones e interpretaciones no son muy fieles).

Durante la colonia, algunos sabios indígenas sobrevivientes de la conquista española, viendo la destrucción de que eran objeto sus libros sagrados y de historia, redactaron también en caracteres latinizados muchos de sus contenidos para preservarlos. También hubo sacerdotes, como el Padre Durán y otros, que recopilaron las tradiciones aztecas y de otros pueblos mesoamericanos directamente de los nativos y los dejaron registrados, hay varias versiones de cada mito, dependiendo de quién lo recopiló y de sus fuentes originales, pero estos registros nos dan una idea de la cosmogonía azteca.

Mi intención es publicar aquí fragmentos de esos Códices, sobre todo los relacionados con los ciclos de destrucción y creación del mundo, como medio para divulgar el contenido de estos Códices y que los más interesados acudan a las fuentes, aunque no sabemos qué tan confiables son.

El estudioso de la civilización náhuatl, sacerdote católico  Ángel María Garibay Kintana (1892-1967), editó tres opúsculos basados en Códices del siglo XVI, que fueron publicados en 1965, con el nombre de TEOGONIA E HISTORIA DE LOS MEXICANOS (y luego en 1979 por Editorial Porrúa, S. A.),  el primero es “Historia de los mexicanos por sus pinturas”,  aquí reproduzco algunos  capítulos.

Nacimiento Quinto Sol de Xolotl
Nacimiento Quinto Sol de Xolotl

NOTA: la redacción y ortografía es la original

TEOGONIA E HISTORIA DE LOS MEXICANOS:

HISTORIA DE LOS MEXICANOS POR SUS PINTURAS

(FRAGMENTO)

CAPITULO PRIMERO

DE LA CREACIÓN Y PRINCIPIO DEL MUNDO Y DE LOS PRIMEROS DIOSES

1. Por los caracteres y escrituras de que usan, y por relación de los viejos, y de los que en tiempo de su infidelidad eran sacerdotes y papas, y por dicho de los señores y principales, a quienes se enseñaba la ley y criaba en los templos para que la deprendiesen,

2. juntados ante mí y traídos sus libros y figuras, que, según lo que demostraban, eran antiguas y muchas de ellas teñidas, la mayor parte, untadas de sangre humana, paresce:

3. que tenían a un dios, a que decían Tonacateuctli, el cual tuvo por mujer a Tonacacihuatl, o por otro nombre Cachequecatl (?); los cuales se criaron y estuvieron siempre en el treceno cielo, de cuyo principio no se supo jamás, sino de su estada y creación, que fue en el treceno cielo.

4. Este dios y diosa engendraron cuatro hijos:

5. Al mayor llamaron Tlatlauhqui Tezcatlipuca, -y los de Huexotzinco y Tlaxcala, los cuales tenían a este por su dios principal, le llamaban Camaxtle: éste nació todo colorado.

6. Tuvieron el segundo hijo, al cual dijeron Yayauhqui Tezcatlipoca, el cual fue el mayor y peor, y el que más mandó y pudo que los otros tres, porque nació en medio de todos: éste nació negro. 

7. Al tercero llamaron Quetzalcoatl, y por otro nombre, Yohualli Ehecatl. 

8. Al cuarto y más pequeño llamaban Omitecutli y por otro nombre, Maquizcoatl y los mexicanos le decían Huitzilopochtli, porque fue izquierdo. Al cual tuvieron los de México por Dios principal, porque en la tierra de dó vinieron lo tenían por más principal, y porque era más dios de la guerra, que no los otros dioses.

9. Y de estos cuatro hijos de Tonacatecutli y Tonacacihuatl el Tezcatlipuca era el que sabía todos los pensamientos y estaba en todo lugar y conocía los corazones, y por esto le llamaban Moyocoya(ni), que quiere decir que es todopoderoso, o que hace todas las cosas, sin que nadie le vaya a la mano.

10. Y, según este nombre, no le sabían pintar sino como aire, y por eso no le llamaban comúnmente de este nombre.

11. El Huitzilopochtli, hermano menor, y dios de los de México, nació sin carne, sino con los huesos, y de esta manera estuvo seiscientos años, en los cuales no hicieron cosa alguna los dioses, así el padre como los hijos. Ni en sus figuras tienen más del asiento de los seiscientos años, contándolos de veinte en veinte, por la señal que significa veinte.

12. Estos dioses tenían estos nombres y otros muchos, porque según en la cosa en que se entendían, o se les atribuían, así le ponían el nombre.

13. Y porque cada pueblo les ponía diferentes nombres, por razón de su lengua, y ansí se nombran de muchos nombres.

CAPITULO SEGUNDO

DE COMO FUE CREADO EL MUNDO Y POR QUIEN

14. Pasados seiscientos años del nacimiento de los cuatro dioses hermanos, hijos de Tonacateuhtli, se juntaron todos cuatro y dijeron que era bien que ordenasen lo que habían de hacer y la ley que habían de tener.

Quetzalcóatl, dios creador del Quinto Sol y de la actual humanidad

15. Y todos cometieron a Quetzalcoatl y a Huitzilopochtli que ellos dos los ordenasen, por parecer y comisión de los otros dos.

Huitzilopochtli Códice telleriano-Remensis

16. Hicieron luego el fuego, y fecho, hicieron medio sol, el cual, por no ser entero, no relumbraba mucho, sino poco.

17. Luego hicieron a un hombre y a una mujer: al hombre le dijeron Uxumuco y a ella, Cipactonal. Y mandáronles que labrasen la tierra, y a ella, que hilase y tejiese.

18. Y que de ellos nacerían los macehuales, y que no holgasen, sino que siempre trabajasen.

Los dioses dieron a la mujer mexica el maíz, para alimentar y curar

19. Y a ella le dieron los dioses ciertos granos de maíz, para que con ellos curase y usase de adevinanzas y hechicerías y, ansí lo usan hoy día facer las mujeres.

CALENDARIO AZTECA Foto leanderthal

20. Luego hicieron los días y los partieron en meses, dando a cada uno veinte días, y ansí tenían dieciocho, y trescientos sesenta días en el año, como se dirá adelante.

21. Hicieron a Mictlantecutli y a Mictecacihuatl, marido y mujer y éstos eran dioses del infierno, y los pusieron allá.

22. Y luego criaron los cielos, allende del treceno, e hicieron el agua y en ella criaron a un peje grande, que se dice Cipactli, que es como caimán, y de este peje hicieron la tierra, como se dirá.

23. Y para criar al dios y a la diosa del agua se juntaron todos cuatro dioses e hicieron a Tlaltecutli y a su mujer Chalchiuhtlicue, a los cuales criaron por dioses del agua, y a éstos se pedía, cuando tenían de ella necesidad.

24. Del cual dios del agua dicen que tiene un aposento de cuatro cuartos, y en medio de un gran patio, do están cuatro barreñones grandes de agua: la una es muy buena, y de ésta llueve cuando se crían los panes y semillas y enviene en buen tiempo. La otra es mala cuando llueve, y con el agua se crían telarañas en los panes y se añublan. Otra es cuando llueve y se hielan; otra cuando llueve y no granan y se secan.

25. Y este dios del agua para llover crió muchos ministros pequeños de cuerpo, los cuales están en los cuartos de la dicha casa, y tienen alcancías en que toman el agua de aquellos barreñones y unos palos en la otra mano, y cuando el dios de la lluvia les manda que vayan a regar algunos términos, toman sus alcancías y sus palos y riegan del agua que se les manda, y cuando, atruena, es cuando quiebran las alcancías con los palos, y cuando viene un rayo es de lo que tenían dentro, o parte de la alcancía.

26. Y habrá ochenta años que el señor de Chalco quiso sacrificar a estos criados del dios del agua en su corcovado, y lleváronle al vulcán, cerro muy alto y do siempre hay nieve, quince leguas de esta ciudad de México, y metieron al corcovado en una cueva y cerráronle la puerta, y él, por no tener de comer, se traspuso y fue llevado do vio el palacio dicho y la manera que se tenía por el dios. E idos después los criados del señor de Chalco, a ver si era muerto, le hallaron vivo, y traído, dijo lo que vio. 

27. Y en este año fueron vencidos los de Chalco por los mexicanos y quedaron por sus esclavos, y dicen que aquella fue señal de su perder como se perdieron.

29. Después, estando todos cuatro dioses juntos, hicieron del peje Cipactli la tierra, a la cual dijeron Tlaltecutli, y píntanlo como dios de la tierra, tendido sobre un pescado, por haberse hecho de él.

CAPITULO TERCERO

DE LA CREACION DEL SOL, Y CUANTOS SOLES HA HABIDO Y LO QUE CADA UNO DURO Y LO QUE COMIAN LOS MACEHUALES EN TIEMPO DE CADA SOL Y DE LOS GIGANTES QUE HUBO

30. Todo lo susodicho fue fecho y criado sin que en ello pongan cuenta de año, sino que fue junto y sin diferencia de tiempo.

31. Y dicen que del primer hombre y mujer que hicieron, como está dicho, nasció, cuando estas cosas se comenzaron a hacer, un hijo, al cual dijeron Piltzintecutli, y porque le faltaba mujer con quien casarse, los dioses le hicieron de los cabellos de Xochiquetzal una mujer, con la cual fue la primera vez casado.

xochiquetzal-diosa-azteca, de cuyos cabellos hicieron los dioses a la primer mujer

32. Y esto fecho, todos los cuatro dioses vieron cómo el medio [Sol] que estaba criado alumbraba poco y dijeron que se hiciese otro medio, para que pudiese alumbrar bien toda la tierra. 

33. Y viendo esto Tezcatlipoca se hizo sol para alumbrar, al cual pintan como nosotros, y dicen que lo que vemos no es sino la claridad del sol y no al sol, porque el sol sale a la mañana y viene fasta el medio día y de ahí se vuelve al oriente, para salir otro día, y que lo que de medio día fasta el ocaso paresce es su claridad y no el sol, y que de noche no anda ni paresce. Ansí que por ser dios el Tezcatlipoca se hizo sol.

34. Y todos los cuatro dioses criaron entonces los gigantes, que eran hombres muy grandes, y de tantas fuerzas que arrancaban los árboles con las manos y comían bellotas de encinas y no otra cosa; los cuales duraron cuanto este sol duró, que fueron trece veces cincuenta y dos años, que son seiscientos y setenta y seis años.

CONTINUARÁ CON

CAPÍTULO CUARTO, DE LA MANERA DE CONTAR (CALENDARIO AZTECA)

http://2012profeciasmayasfindelmundo.wordpress.com/2014/01/17/teogonia-e-historia-de-los-mexicanos-historia-de-los-mexicanos-por-sus-pinturas-fragmento/

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Bibliografía

Garibay K., Ángel M. Teogonía e Historia de los Mexicanos. México: Porrúa, 1979.

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© Silvia Eugenia Ruiz Bachiller

Puedes copiar y publicar este artículo, siempre y cuando no lo uses con fines comerciales, no lo modifiques, no quites el © ni este último párrafo que le sigue, enlaces incluidos.

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ENLACES RELACIONADOS

http://americaindigena.com/s17doc0.htm

http://www.webcultura.net/u-cultura-azteca.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Ángel_Mar%C3%ADa_Garibay

 

[i] Libros, escritos en cortezas de árboles, formados por pictogramas y jeroglíficos, que constituían el depósito de los conocimientos de su Tradición y eran consultados permanentemente por sus altos sacerdotes y chamanes, que eran los que tenían acceso a ellos y los entendían.

EL QUINCUNCE (TOLTECAYOTL)

Hoy quiero compartir un escrito que me abrió los ojos hacia la filosofía mesoamericana (del Anáhuac) cuyo origen se remonta miles de años y llegó hasta el Siglo XVI, cuando fue casi eliminada por los conquistadores y evangelizadores.  También trata de la Cruz de Quetzalcóatl.  No es de extrañar que los aztecas y demás mesoamericanos aceptaran la religión católica  al ver la cruz, que ellos conocían tan bien, en el broche de la Virgen de Guadalupe, después de su aparición en el cerro del Tepeyacac (Tepeyac) en 1531.

“El Quincunce (toltecayotl)

El Quincunce simboliza mediante el “encuentro armónico” de cuatro mariposas el «equilibrio» entre el aspecto espiritual y material del mundo, y también entre el intuitivo y el racional. Las mariposas elevan así su vuelo hacia las cuatro direcciones en busca de las luminosas alturas, haciendo que el soplo divino del centro desprenda al espíritu de su envoltura terrenal para elevarlo hacia el Cielo.

Si se pudiera definir con una sola palabra la Toltecayotl, el término que puede sintetizar tal complejo y profundo sistema de pensamiento y acción sería «equilibrio». En efecto, los antiguos abuelos toltecas buscaron por diferentes caminos “el arte de vivir en armonía”, armonía que lograron a través del equilibrio. Lo que es equilibrado y/o armónico es bello. Por ello, las armas del “Guerrero de la Muerte Florecida” por excelencia son simbólicamente “la Flor” y “el Canto”, metáfora que alude a la flor como belleza y al canto como sabiduría.

Con “Flor y Canto” los guerreros buscan equilibrar “Los Cuatro Rumbos de la Existencia”, porque los Toltecas simbólicamente dividen el cuerpo humano en cuatro partes:

  • la primera, la parte de la cintura a la cabeza que simboliza el Cielo, la cual a su vez es representada con el ave de más bello plumaje, el Quetzal, en conjunto estos símbolos se asocian al Espíritu;
  • la segunda, la parte de la cintura a los pies, que simboliza la Tierra, que a su vez, se representa con la serpiente que repta sobre la Madre Tierra y que en lengua náhuatl se nombra Cóatl;

En conjunto, ambos símbolos se asocian con la materia. De aquí surge el principio filosófico de el “Quetzal-cóatl”, es decir, un principio de «equilibrio» entre el aspecto espiritual y material del mundo y la vida, el cual constituye una manifestación de conocimiento que se encarna a través de la “batalla florida”, entendida como la lucha interior del Guerrero por encontrar el equilibrio y el vivir en armonía.

Sin embargo, el Ser Humano al mismo tiempo es subdividido en dos mitades longitudinales:

  • la tercera, la parte derecha llamada «tonal», que está asociada a la parte solar, masculina, activa, seca, visible y sobre todo al uso de la “razón” para percibir el mundo;
  • la cuarta, la parte izquierda llamada «nahual», que está asociada a la parte lunar, pasiva, húmeda, invisible y sobre todo al uso de la “intuición”.

El mundo y la vida se perciben como un doble par de opuestos complementarios. Quetzal-cóatl y Tonal-Nahual, que requieren de un poderoso «intento» para equilibrar la cuádruple dualidad divina que se resuelve con el «equilibrio».

El resultado de la “Batalla Florida” es el máximo logro de encontrar el difícil equilibrio. El campo de batalla es la vida cotidiana. Un complicado juego dialéctico de las fortalezas y las debilidades de cada individuo en el terreno de las fuerzas gravitatorias que “arrastran a la materia” hacia los abismos de la estupidez humana. De esta manera, “La Batalla Florida” da sentido y significado a la vida.

El logro del equilibrio de estos “Cuatro Rumbos de la Existencia” se resuelve en una “Quinta Dirección”, en forma positiva, es decir, logrando el justo equilibro entre “los dos pares complementarios” Quetzal―Cóatl y Tonal―Nahual, el resultado de la ansiada elevación o trascendencia existencial. En forma negativa, es decir, cuando no existe coherencia y equilibrio por hacer prevalecer a una cualquiera de “las direcciones”, se precipita la caída del individuo en los abyectos abismos de la degradación humana y la intrascendencia existencial.

Esta “Quinta Dirección” los antiguos Abuelos la llamaron simbólicamente de diversas formas, como por ejemplo: Macuilxochitl (Cinco Flor) o “La Cruz de Quetzalcóatl”. La Maestra Laurette Séjourné la llamó el Quincunce, en su célebre obra “Pensamiento y Religión en el México Antiguo”.

El símbolo en síntesis es una cruz con un centro equilibrador. Puede estar representado con un círculo y cuatro pétalos figurando una flor.

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macuilxochitl-280×300

Puede encontrarse como una cruz bordeada de una cruz mayor con cuatro segmentos por lado, o un cuadrado anexando en cada cara por un trapecio.

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cruz-de-quetzalcoatl

La iconografía anahuaca es múltiple y diversa para representar este símbolo filosófico, eje y fundamento del pensamiento Tolteca. Ha quedado en códices, estelas y sobre todo en su arquitectura, que guarda un perfecto equilibrio entre esta sabiduría humana y la mecánica celeste.

Sin embargo, existe el símbolo por excelencia de esta metáfora filosófica. La base de la idea parte de que el “Alma” de los Guerreros de la Muerte Florecida se representa por excelencia con una mariposa, que todos los guerreros llevaban en el pecho. Se puede apreciar este clásico símbolo justamente en las formidables esculturas conocidas como “Los Atlantes”, que se encuentran en la pirámide principal de Tula, Hidalgo o en las diversas esculturas conocidas como “Chac Mool”.

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Atlante-de-Tula-300×295

La mariposa eleva su vuelo en busca de las luminosas alturas cuando el espíritu del guerrero se desprende de su envoltura terrenal. La mariposa vuela hacia el principio generador, en busca de la Luz. La materia ha cumplido su misión y se reintegra a la Madre Tierra y la mariposa busca al Padre, al Sol.

Con este pensamiento poético-filosófico, los sagrados abuelos toltecas simbolizaron la Toltecáyotl con cuatro mariposas con la mirada dirigida hacia los cuatro puntos cardinales o rumbos de la existencia. Sí una mariposa negra mira al norte (Mictlampa), se delinea sobre fondo blanco; y para crear ese equilibrio su contraparte blanca mira al sur (Huitztlampa) y se la delineada sobre fondo negro. De la misma manera, a la mariposa negra que observa el este (Tlahuiztlampa) se la ubica sobre fondo blanco y su contraparte, la mariposa blanca que mira hacia el oeste (Cihuatlampa) se la delinea sobre fondo negro.

Quincunce Toltecayotl
Quincunce Toltecayotl

Lo asombroso de este símbolo filosófico tolteca, es que en el centro, de donde parten las cuatro mariposas hacia los cuatro puntos cardinales, se forma un quinto símbolo con un profundo sentido espiritual. En efecto, el “encuentro armónico” en el centro de las cuatro mariposas produce, gracias a la sabiduría de los toltecas y al talento y creatividad de los tlacuilos anahuacas, un estilizado caracol cortado de manera longitudinal, emblema de Quetzalcóatl y de su “soplo divino” que da conciencia a la materia.

El símbolo al que aspiran los “guerreros de la muerte florecida” nos es así representado con maravillosa estética y sencillez en la alegoría de las mariposas, el caracol y la cruz de Quetzalcóatl, un mensaje espiritual de profunda trascendencia y vigencia humana. Como sabemos, la civilización del Anáhuac fue una sola, pero se manifestó a partir de múltiples y diversas culturas en el tiempo y el espacio. Por ello, este símbolo está presente en todas las culturas del Anáhuac, con sus variantes culturales que dependen del lenguaje estético, especialmente entre las culturas del Altiplano y Oaxaca, con la cultura Maya ubicada en la Península de Yucatán y parte de Centro América.

El símbolo de la Toltecáyotl, como apreciará nuestro amable lector, resulta muy parecido al símbolo del Ying Yang de la civilización de Oriente. Los dos nos hablan de cuatro opuestos complementarios, solo que el nuestro es más profundo y complejo, pues incluye al caracol y a la Cruz de Quetzalcóatl. Sin embargo, Descartes decía que “la luz es una sola, por mucho que ilumine múltiples objetos”. La sabiduría humana es en consecuencia una sola, por mucho que sean múltiples las formas que tienen las culturas de expresarla.

El problema de los Mexicanos es que hemos sido educados “como extranjeros incultos en nuestra propia tierra”. Conocemos los “clichés” de la cultura grecolatina y un poco de otras civilizaciones, pero desconocemos totalmente la riqueza de la sabiduría humana que posee nuestra milenaria Cultura Madre, que es una de las seis más antiguas y cuyo origen se dio de forma autónoma.

En consecuencia, nuestra pobreza proviene de nuestra ignorancia y nuestra desolación de estar perdidos desde hace quinientos años en el “laberinto de la soledad”. Copiando y exaltando lo ajeno y sistemáticamente despreciando e ignorando lo propio. Explotando ferozmente al débil y tirándonos mansamente ante los pies del poderoso opresor/colonizador. El futuro de la Tierra le pertenece a nuestras hijas e hijos, y que no son otros que nuestras abuelas y nuestros abuelos de un milenario pasado.

Agradecimientos:

Me gustaría manifestar el más profundo agradecimiento a Pina Saucedo, de Bandera de la Paz en Durango, a la Red ArcoIris 13, a Uuc Kan y a Guillermo Marín, por su gran apoyo y aporte de información a Oikos para la realización de este artículo, puesto que con su apoyo es posible compartir con nuestros lectores el significado del Quincunce, del símbolo Maya del Hunab Ku y del peregrinar del Guerrero por Tierras del Anáhuac.

This post is also available in: Inglés

Autor/a: Lino Ramírez (Tizaá)

Tizaá Lino René Ramírez y Márquez es originario de Acatlán de Osorio, en la Región Mixteca del estado de Puebla, México; Acatlán, y que en lengua Nahuatl quiere decir “Lugar de Carrizos”. Tizaá proviene del Mixteco y quiere decir “Agua Ceniza” u “Hombre de Brío”. Por su origen indígena mixteco, ha tenido contacto y relación con diferentes Abuelos de las diferentes Comunidades Indígenas de México, poseedores del conocimiento ancestral Olmeca-Tolteca-Mexica. Tal situación le ha permitido vivir las costumbres, tradiciones y cosmovisión de los pueblos del Anahuac, así como pregonar este valioso conocimiento, considerándolo como el reencuentro del Individuo con su verdadera esencia y con su verdadera Familia: El Padre Cielo, la Madre Tierra, el Fuego, el Aire, el Agua y toda forma de manifestación de la Vida.

Tags: Cultura Anáhuac, Espiritualidad

Tomado de:

http://www.mastay.info/2012/05/el-quincunce/

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Chac Mool dentro del templo de Kukulkán
Chac Mool dentro del templo de Kukulkán (Photo credit: Wikipedia)
"Atlantean" columns from the Nahua c...
“Atlantean” columns from the Nahua culture of the Toltecs at Tula. (Photo credit: Wikipedia)

CAMBIO CLIMÁTICO, MAYAS Y CÓDICE DE DRESDE

Por Silvia Eugenia Ruiz Bachiller ver condiciones de (c) al final

CAMBIO CLIMÁTICO, CALENTAMIENTO GLOBAL Y OTROS DESASTRES

Hemos visto cambios debido al calentamiento global, que los seres humanos hemos acelerado, pero que es un proceso natural y cíclico de nuestro planeta. Eso no quiere decir que podemos seguir contaminando y dañando a la Tierra, pues mientras más la cuidemos, menos rápido y drástico será el cambio. Podrás decirme que también ha habido

  • Terremotos  
  • Tsunamis
  • Erupciones volcánicas
  • Huracanes
  • Etc.

Sí, los ha habido.  Desde que nuestro planeta existe eso ha ocurrido y seguirá ocurriendo, ahora estamos más conscientes de ello debido a las comunicaciones instantáneas y que todos estamos intercomunicados, pero siempre ha habido desastres naturales y créeme, mucho peores, en otro post te contaré sobre los desastres en la antigüedad, por ahora sólo quiero compartir contigo la confianza de que no dejarás de existir, tal vez cambie nuestro modo de vida, pero ni eso es seguro, aunque quizá mejore  ¿cierto?

Algunas páginas del Códice de Cresde (Dresden Codex)

CÓDICE DE DRESDE (DRESDEN CODEX)

Volviendo a la información que dan los expertos, empezaré por decir que he visto una copia del Códice de Dresde[i],  en ese códice se encuentran explicaciones del calendario maya y su numeración). para empezar, dudo mucho que aún los expertos en jeroglíficos mayas puedan descifrar al 100% las imágenes del códice, aunque deducen, suponen e interpretan,  pero de eso a que alguien que no está entre los eruditos científicos que han dedicado su vida a descifrar la escritura maya[ii], saque conclusiones de que la última imagen del Códice Dresde, profetiza otro diluvio, hay una gran distancia.

Códice de Dresde el Dragón del Cielo Arrojando Agua sobre la Tierra

Códice de Dresde

El Dragón del Cielo arrojando agua sobre la Tierra

Es cierto que se ve una serpiente o dragón arriba, arrojando agua hacia abajo, pero podría ser simplemente lluvia benéfica para las cosechas (aunque “dicen” que hay glifos que significan “nubes negras” o “cielo negro” pero cuando hay tormenta el cielo se oscurece ¿verdad?) y en el caso de que realmente fuera la imagen simbólica de un diluvio ¿cómo saber a ciencia cierta que no se trata de la representación de una catástrofe del pasado?, sabemos por el Popol Vuh que los mayas (como todos los pueblos del planeta) sufrieron por lo menos un diluvio y otros grandes desastres naturales.

También podría ser que ese diluvio hubiera coincidido con un evento cósmico determinado y que este evento junto con aquel diluvio del pasado haya sido considerado el paso de una Era Cosmogónica, Edad, o Sol a otro y que ellos dedujeran que al final de este Sol (nuestra época actual,) podría pasar lo mismo, ya que en su universo, el tiempo era cíclico.

Pero eso ni los científicos que han estudiado el Códice de Dresde lo saben. Además el concepto del 5º Sol  y su final catastrófico es más bien de los aztecas.

El 5º Sol en el Centro del Calendario Azteca, rodeado por los cuatro Soles Anteriores

El calendario maya no implica la terminación del 5º Sol ya que éste acabará hasta el siguiente cataclismo mundial.

De todos modos, los científicos estudiosos de los mayas no pueden afirmar si ese diluvio se trata de un hecho del pasado, una profecía para el futuro o bien un hecho ya ocurrido, que los mayas creían que podría volver a suceder. Seguimos con que los expertos ni siquiera están seguros del orden de las páginas del códice, pues los europeos las numeraron a su buen saber y entender, que no era mucho, aunque se les reconoce su interés por conocer y publicar estos documentos mayas, como a Kingsborough.

Códice de Dresde “Los Cuatro Puntos Cardinales”

Continuaremos con:

LOS 12 SIGNOS DE NUESTRO ZODÍACO

DURACIÓN DE LA PRECESIÓN DE LOS EQUINOCCIOS

NOTA: Querid@ lector(a), creo que debo aclarar que, aunque lo parezca, no me contradigo cuando hablo de ciencia y de espiritualidad, lo que sucede es que, según el tema y cómo se le trate, a veces estoy por la ciencia y otras ocasiones, por la espiritualidad, aquí encontrarás ambas, tú decides qué creer, lo que trato es de presentarte datos de ambos lados y tú tomas la decisión.

 

© Silvia Eugenia Ruiz BachillerAutora de “TÚ Y YO SIEMPRE”, novela romántica. La historia de amor de Almas gemelas, su karma, reencarnación, regresiones a vidas pasadas, con temas como psicología, PES, sueños, tantra, kundalini, iniciaciones, brujería, esoterismo, arqueología, etc.

foto Angel Sosa

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[ii] Aquí encontrarás una lista de los estudiosos  que han descifrado la escritura maya: http://es.wikipedia.org/wiki/Escritura_maya#Desciframiento