Archivo de la etiqueta: muerte

NUESTRO DESTINO ES AMARNOS

NUESTRO DESTINO ES AMARNOS

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Te amé como hombre, en el mundo,

te amo como espíritu en Intervidas

y te amaré en las siguientes vidas.

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Porque nuestro amor es eterno,

viene desde siempre y seguirá

hasta siempre.

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En mi más reciente encarnación

llegaste tarde a mi vida,

a ella arribaste con todo tu amor,

toda tu dulzura, toda tu pasión.

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A mi herido corazón le diste alegría,

y felicidad en el día a día.

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Por momentos, a ratos,

cuando hablaba contigo

de cualquier tema,

con tal de oírte y tenerte cerca,

el celular era mi mejor amigo.

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Sobre todo cuando hablábamos de amor,

yo te decía “Te amo”

y me contestabas “Yo también te amo”.

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Hacíamos planes,

hilvanábamos fantasías y sueños

creyéndonos de nuestro destino

los legítimos dueños.

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Craso error de dos amantes ingenuos,

sí, nosotros nuestro sino delineamos,

pero junto al tintero

hubo otras manos..

..

Que lo mancharon e hicieron

que nuestro prístino destino

tomara otros derroteros.

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Pero nosotros volvíamos a lo acordado:

amarnos

a pesar de los obstáculos,

por siempre y hasta siempre,

adorarnos.

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No dejarnos ir, no soltarnos,

sólo nos pudo separar

algo muy fuerte,

sí, “Ella”, la muerte.

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Pero a pesar de Átropos, la Parca maldita,

que cortó así no más el hilo de mi vida,

mi alma aquí en Intervidas

no ha dejado de amarte.

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Y si algo cambió

es que ahora te amo más,

mi amor es más fuerte

*

Garmín

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Desde Intervidas, 25 de mayo, 2018, 1:25 pm. © Silvia Eugenia Ruiz Bachiller. Todos los derechos reservados.

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DOS AÑOS DE AMOR

DOS AÑOS DE AMOR

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Mi corazón estaba yerto,

te conocí, por ti volví a vivir,

a amar, gozar, estar vivo, disfrutar.

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Tribal Kool

Me diste dos años de felicidad

que nos costaban tristezas y dolor,

pero valía la pena el costo de nuestro amor.

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Montañas rusas vivimos,

pero todo lo traspusimos

en esos dos años maravillosos

que en amor vivimos.

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Los problemas aumentaron

en frecuencia y en tamaño,

hasta que el hilo reventaron.

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No el hilo rojo, ése sigue indemne,

el otro, el hilo de mi vida

y a Intervidas me llevaron,

pero ni así nos separaron.

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A ti volví

porque eres mi mitad

y no puedo estar sin ti.

*

Garmín

***

Desde Intervidas, 25 de mayo, 2018, 2 pm. © Silvia Eugenia Ruiz Bachiller. Todos los derechos reservados.

PEQUEÑA, HERMOSA MUERTE

PEQUEÑA, HERMOSA MUERTE

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Tu cuerpo en el mío,

sudores, gemidos,

entrega, pasión.

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Deseo de fusión,

besarnos, amarnos,

mordernos, acariciarnos.

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Tus manos recorriéndome,

tus cálidos labios también,

tus dedos erizándome

la piel.

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Tu voz susurrándome

palabras de amor

y de pasión.

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Mis gemidos en tu oído

aumentan tu fuego y exaltación,

esa ardiente emoción

que me envuelve en tu delirio

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Volviéndome loca

de tantos besos en la boca,

y de lo que tu lujuria me provoca.

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Y después de llevarme muchas

veces a la pequeña muerte,

llega la tuya como enorme avalancha.

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Me uno a ti en el momento

de tu clímax

y nuestra entrega se sincroniza.

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Juntos llegamos a la pequeña,

hermosa muerte

y nos damos uno al otro

como siempre.

*

Silvia Eugenia Ruiz Bachiller

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***

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Ciudad de México, 29 de junio, 2018, 5:20 pm. © Silvia Eugenia Ruiz Bachiller. Todos los derechos reservados.

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EL ÁGUILA REAL Y LA HORMIGUITA (CUENTO, FÁBULA, ALEGORÍA)

EL ÁGUILA REAL Y LA HORMIGUITA

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Hace no mucho tiempo, érase que se era, allá en un lejano valle rodeado de montañas una comunidad de toda clase de aves y lindos animales.

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Las hermosas aves volaban en su propio espacio y según sus alas más o menos alto; había gorriones, codornices, faisanes, búhos, halcones y toda clase de aves de la región y de afuera, porque a veces llegaba un cóndor visitante y hasta algún quetzal.

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Para las águilas reales la zona era ideal, pero sólo había una, se llamaba Së y era muy querida por sus coterráneos, en el valle tenía muchos amigos entre aves y animales; era solitaria, porque no había otra águila real por esos rumbos.  Ella tenía su nido allá en la montaña, muy arriba.

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Së disfrutaba de volar muy alto y su sueño era alcanzar las nubes, pero no llegaba a tales altitudes.

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También hacía lo contrario, a veces se posaba en el suelo y si no tenía hambre, hacía amistad con toda clase de animalitos e insectos, su zona de caza era muy lejos.

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En una ocasión que estaba posada en tierra cerca de un hormiguero, una de las hormigas obreras se subió en una de sus patas, aferrándose a una pluma, a Së le hizo gracia y la saludó.

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-Hola hormiguita ¿qué haces en mi pata?

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-Quiero que me lleves a volar contigo, yo no tengo alas como algunas privilegiadas de mi colonia, yo sólo hago lo que las demás.

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Së le sonrió y se dispuso a darle gusto.

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-Te voy a llevar a volar, pero sólo muy bajo, porque te podrías marear o hasta morir si te llevo muy alto.

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-¡No! – Exigió Elf – yo quiero volar alto.

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-Eso no se va a poder, si no quieres, pues no te llevo.

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Con cara de enojo y haciendo gestos Elf aceptó.

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-Está bien – y se aferró a la pluma de la pata de Së.

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Para Elf fue una experiencia maravillosa y le pidió a Së que lo hicieran con frecuencia, el águila, complaciente aceptó y así lo hacían.

-0-

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Mientras, en uno de sus vuelos solitarios más altos, Së conoció a otra águila real, llamada Ga, era un macho imponente que también gozaba volando lo más alto que podía; se saludaron y empezaron su vuelo en conjunto.

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Todos los días se encontraban en las alturas y volaban juntos disfrutando de los bellos paisajes, pero más de la compañía.

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Como era de esperarse se enamoraron y fueron una pareja muy feliz.

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Së seguía llevando a Elf en algunos vuelos, igual que antes, a ras del suelo.

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Y volaba todos los días cada vez más alto con Ga, disfrutando de los paisajes más hermosos desde las alturas y gozando de un hermoso romance.

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Todo iba bien, hasta que un fatídico día Ga fue víctima del peor predador de todos, el hombre, y fue asesinado, tan sólo por el gusto de matar que tienen algunos humanos.

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Para Së la vida cambió radicalmente, ya no tenía ganas de volar, se acurrucaba en su nido y se ponía a llorar.

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Pero tres días después, Së vio a Ga, luminoso y transparente volando frente a su nido, era su espíritu que había regresado para acompañarla.

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Desde entonces Së retomó sus vuelos y con el espíritu de Ga a veces llegaba hasta las nubes y más allá, así era feliz y cuando descendía, sus hermosas experiencias a sus amig@s les compartía.

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Algunos no le creyeron, dieron media vuelta y ya no la oían, otros se interesaron más y sus narraciones no se perdían.

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Së les platicaba de los maravillosos vuelos que con el espíritu de Ga efectuaba y de cómo se amaban; todos con arrobo la escuchaban.

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Elf seguía queriendo volar con Së y por eso ella hacía como que la oía, pero en realidad no lo hacía. Un día, en su hormiguero tuvo problemas y llena de ira salió a gritar su rabia; se encontró con Së, que había ido a visitarla para en uno de sus vuelos llevarla.

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Pero Elf estaba tan enojada que en lugar de montarse en la pata de Së, fue a picarla y con su ponzoña inocularla. Së no salía de su asombro ¿Elf atacándola?

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Era la época en que las hormigas con alas salían en su vuelo nupcial, a Elf le había dado un ataque de envidia; por ser obrera no tenía alas, sólo las reinas las tenían y podían salir a volar y encontrar pareja para ser felices en su nuevo nido. Elf tenía celos y envidia porque ella no podía, entonces vio a Së, que podía volar a grandes alturas y con ella se desquitó porque era a quien más cerca tenía.

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Al sentirse atacada, Së levantó el vuelo sin contraatacar a Elf, ya que de un pisotón podría eliminarla, pero en vez de eso, extendió sus alas y emprendió el vuelo.

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El lugar de Së era el aire, el espacio, las alturas, no el polvoriento suelo donde la hormiga vivía; tratando de olvidar el dolor, más que por el piquete, por el cambio de su amiga, durante su vuelo Së pensaba:

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“La culpa es mía, a una hormiga le di a probar el vuelo al ras de la tierra. Ella tiene envidia porque no entiende, porque ve las cosas desde el suelo, no alcanza a verlas durante un alto ascenso.

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Jamás entenderá lo que es el cielo, poder con tu pareja alcanzarlo en tu vuelo. Lástima que reaccione tan mal por su malogrado anhelo y al no entender agreda lo que ignora y por lo tanto, reprueba”.

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Së continuó volando junto al espíritu de Ga viviendo hermosas aventuras en lo alto del cielo y a veces más allá.

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Elf, amargada, siguió en el suelo…

*

Silvia Eugenia Ruiz Bachiller

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Ciudad de México, 20 de julio, 2018, 3 pm. © Silvia Eugenia Ruiz Bachiller. Todos los derechos reservados.

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YA

YA

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Ya no me cabe en el cuerpo

esta necesidad de ti,

ya quiere salirse mi alma

al encuentro de tu alma.

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Ya no soporto la espera,

estoy desesperada

por tu ausencia,

necesito tu presencia.

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Necesito tu alma en la mía,

ambas en una sola reunidas,

ya que no pude tener tu cuerpo,

ni entregarte el mío

en un enamorado encuentro.

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Ahora nos queda la unión de almas,

pero tú ya eres libre

y yo aún estoy aquí, encarnada.

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Ya ven por mí,

ya necesito de ti

y si, nos comunicamos

y apasionadamente

nos amamos.

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Pero no es suficiente,

ya me pesa esta materia,

ya con gusto la dejaría

y espíritu como tú seria.

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Ya quiero mezclar mi energía

con la tuya y ser uno,

sólo un alma, los dos

y así otra vez

felicidad tendría.

*

Silvia Eugenia Ruiz Bachiller

***

Ciudad de México, 25 de marzo, 2018, 7:15 pm. © Silvia Eugenia Ruiz Bachiller. Todos los derechos reservados.

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TU CUERPO EXUBERANTE

TU CUERPO EXUBERANTE

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Ya estaba enamorado de ti

desde hacía tiempo,

finalmente me convencí

y acepté amarnos así,

estando tan lejos.

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Por lo tanto te pedí

una foto para conocerte al menos,

tú te rehusabas,

que no eras guapa me imaginaba.

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Aún así, yo estaba enamorado,

tu apariencia no importaba,

tu mente y luego tu alma

eran lo que yo amaba.

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Al fin lo conseguí

y unas fotos tuyas recibí.

Loco de deseo me volví.

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¡Qué hermosa mujer!

fue la que vi,

tu cara es linda,

mejor de lo que concebí.

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Pero tu cuerpo,

tus curvas, tus redondeces,

sacaron lo erótico

que hay en mí.

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Lo apasionado, lo loco,

la ansiedad, los sueños

en que te toco,

te acaricio y me prendo de ti.

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Con esa figura

la puntilla me diste,

con la exuberancia de tu cuerpo

perder la cabeza me hiciste.

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Ése fue el premio inesperado

que mis fantasías llenaron

aunque la verdad,

a veces me ponía más triste.

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Porque te deseaba más,

pues totalmente me envolviste

en el erotismo total.

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Y deseándote más,

sin poder tenerte

viví frustrado

hasta mi muerte.

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Ahora es distinto,

lo físico es irrelevante,

lo que cuenta es el alma.

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Y tu alma es deslumbrante,

siendo espíritu,

con eso tengo más que bastante.

*

Garmín

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Desde Intervidas, 15 de julio, 2018, 5:55 pm. © Silvia Eugenia Ruiz Bachiller. Todos los derechos reservados.

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COMO TRISTÁN E ISOLDA

COMO TRISTÁN E ISOLDA

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Tú y yo locamente nos enamoramos,

como si hubiéramos bebido la pócima

de Tristán e Isolda.

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Aquí no hubo marido engañado,

pero sí una gran distancia

que nos mantuvo separados.

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Por la que nuestros cuerpos

no pudimos unir jamás,

amor platónico y nada más,

la distancia fue la espada que nos separaba.

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Y el veneno que surgía por todos lados,

nos atacaba a ambos por igual,

pero resistimos y seguimos

amándonos tal cual.

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Finalmente, me llevó la muerte,

tú no alcanzaste a llegar,

ni seguirme en mi viaje mortal.

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Pero quedaste muriendo en vida

como destino fatal;

ya vendrás a mí, vida mía,

sólo espera la señal.

*

Garmín y Silvia

***

Desde Intervidas, 11 de julio, 2018, 11:40 am. © Silvia Eugenia Ruiz Bachiller. Todos los derechos reservados.

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